miércoles 14 de octubre de 2009

Debuto en La Txistorra Digital

Después de una semana desaparecida en el combate de exámenes y trabajos, vuelvo a la carga con un artículo sobre la marcha por los derechos del colectivo gay en Washington. Pero... con una novedad. ¡Esta vez escribo en La Txistorra Digital!

Espero que os guste. :)

martes 6 de octubre de 2009

El que la sigue la consigue: Entrevista de Amanpour a Clinton y Gates

¡Sí, sí, sí! Demostrado una vez más. Si con dos horas de cola un jueves a las ocho no basta para conseguir entradas, no pasa nada. Siempre queda la opción de presentarse el día del evento y esperar cuatro horas en el auditorio para ocupar el sitio de quienes no han podido ir. Dos horas de jueves + cuatro horas de lunes et ¡voilà! Consigo estar presente en la entrevista de Christiane Amanpour y Frank Sesno a Hillary Clinton y Robert Gates.

El evento ha despertado gran expectación en la George Washington University, hasta el punto de que para asistir, la gente hizo cola desde las 2 de la madrugada el jueves, durmiendo frente a la taquilla que abría a las 9 con mantas, cafeteras y gorritos de lana. Las entradas, siendo gratuitas, se agotaron en 30 minutos, algo que incluso Sesno ha agradecido al empezar la sesión. Y es que... ¿Os imagináis tanto revuelo para ver a Zapatero en España?

Pero esto es Estados Unidos y estas cosas pasan. Los estudiantes se visten de traje para sentarse en una butaca a escuchar la entrevista. La seguridad monta cinco detectores de metales en la entrada, prohíbe entrar con mochilas, portátiles o cámaras, pero permite Iphones y Blackberries -que vienen a ser el todo el uno-. Y cuando entran los presentadores y los invitados, la gente aplaude, chilla e incluso se pone de pie. Cosas made in USA.

Y como no podía ser de otra manera con ese sello, columnas de luces azules y rojas tintaban las paredes de la sala, llena hasta los topes por unas 900 personas, 4 cámaras -una grúa, una en mitad del patio de butacas y otras dos en el escenario- y más de 15 guardaespaldas/seguratas, según mis sumas y multiplicaciones.

Amanpour y Sesno han intentado poner en un aprieto a Clinton y Gates durante una hora y cuarto que en la práctica ha quedado en unos escasos 45 minutos por las pausas para publicidad. Han hecho y rehecho varias preguntas críticas, pero en la mayoría de los casos han caído en saco roto o bien siendo esquivadas o bien con respuestas completamente estándar y previsibles.

"¿Pensáis que podemos ganar en Afganistán?", de la corresponsal jefe internacional de CNN es el mejor ejemplo. Clinton ha respondido con evasivas y Gates con un simple "procuro evitar términos como ganar y perder, están demasiado cargados y desgastados".

Se han limitado a repetir frases programadas como esa, especialmente Clinton, quien ha reiterado que la misión en Afganistán consiste en redefinir los objetivos y en examinar las tácticas para llegar a la única meta que nunca ha cambiado. Es decir, la destrucción de Al Qaeda por un lado, a quien siguen catalogando con la terminología de "enemigos de la libertad" heredada de Bush; y la estabilización de la zona por otro. Estados Unidos tiene un "compromiso con los afganos", que Clinton ha justificado recurriendo a valores totalmente occidentales -los que sabe que recibirán el apoyo del público- como es la idea de reforzar el poder de las mujeres afganas o la ayuda al desarrollo.

Amanpour por su parte, ha preguntado por el argumento que explique el hecho de que los talibanes sean más fuertes ahora que nunca, o también hasta qué punto es moral seguir utilizando ataques aéreos como estrategia primordial cuando tantos civiles mueren en ellos. Lo primero, no ha obtenido respuesta alguna más allá de una divagación sobre el peligro de la frontera entre Afganistán y Pakistán; y Gates ha respondido a lo segundo diciendo que "toda baja civil es una derrota para un país que está para proteger", apostillando que continuarán utilizando el poder aéreo si hay que defender a las tropas.

Con respuestas así, el secretario de defensa ha sido para mi gusto superior a Clinton. Sobre todo hacia el final de la entrevista, cuando ha dicho que desde su punto de vista "la caja de herramientas americana debería contener algo más que martillos". Sublime y merecedor de un gran aplauso de todo el auditorio.

Clinton en cambio, ha sido mucho más convencional en sus comentarios. Se notaba una cuidadosa selección de palabras en cada frase, como cuando al preguntarle por la situación de las protestas en Irán ha dicho que Estados Unidos está "en contra de las irregularidades en todo proceso electoral" y que "los derechos humanos están en el corazón de lo que son los americanos". Y es que esa idea del país como protector de las libertades y los derechos humanos, así como el papel de salvador de aquellos que no los tienen, están presentes en todos los discursos políticos de DC.

Así es también en el ámbito de las armas nucleares, donde Clinton ha dicho que Estados Unidos debe influir a Irán a la hora de tomar su decisión, informando de que desarrollar un programa de armas nucleares tendría consecuencias, porque Estados Unidos siempre va a proteger a sus aliados de la OTAN y a Europa. Una vez más, Clinton ha subrayado ese papel de USA como país paternal que debe educar a otros, recurriendo primero a las explicaciones, y en caso de que estas fallen, a los castigos después. Un rol que en cuanto a la relación con Occidente se transforma en el papel de hermano protector, "aliado", dejando a un lado la faceta de padre educador.

Gates, como no podía ser de otra forma, ha coincidido con Clinton en el contenido político de sus frases, pero no ha recurrido tanto al vocabulario con el que encuadrar "amigos" y "enemigos" ni al discurso un tanto sentimental basado en los valores típicamente americanos. Sólo ha dicho que cree que Irán tiene la intención de crear armas nucleares, pero que no sabe si lo han hecho, y que en cualquier caso Estados Unidos hará ver que tenerlas no beneficia su seguridad, sino todo lo contrario.

Pasando brevemente por temas como el papel de las nuevas tecnologías en política o la crisis de Honduras y la relación con Sudamérica, en menos de una una hora la charla ha concluido con una gran ovación, tras la que Hillary Clinton ha animado a todos a unirse al servicio público, bien trabajando en el ejército -primer ámbito que ha mencionado-, ayudando a desarrollar campañas, o por qué no, también desde los medios.

Fotos: Mingye Guo

Para ver las fotos oficiales en facebook haz click aquí.

La entrevista será retransmitida en CNN hoy, martes 6 de octubre a las 21 hora española.

domingo 4 de octubre de 2009

Capitol Hill Books

Toda ciudad que se precie tiene su tienda de libros mítica. En París es Shakespeare and Company, llena de estanterías curvadas y con vistas al Sena y Notre Dame. En Oporto, una elegante escalera tallada en madera da la bienvenida a la Librería de Lello e Irmao, según muchos la más bella de Europa.

Washington no podía ser menos. Aún sin la ubicación de Shakespeare and Co. o sin cúpulas de cristal como la de Lello e Irmao, Capitol Hill Books ofrece todo lo que un libro-adicto puede necesitar.

Subir una escalera estrecha en la entrada intentando no tirar las montañas de libros en los laterales. Ver las páginas de periódicos amarillentas de las paredes. Llegar a esa sala donde uno se pierde en las estanterías y se zambulle en órdenes alfabéticos con los que jugar a encontrar un tesoro. Sillas, gente en el suelo y un radiocasete con música clásica. Sin olvidar ese olor a libro seco, el crujir de la madera y el viento de motivación y musas que te sopla tras la oreja en cada pasadizo entre libro y libro.

viernes 2 de octubre de 2009

Un gran Dejá Vu

"Bat, bi, hiru... ¡hamalau!". Así empezó mi primer concierto de U2. Fue en la gira de Vértigo de 2005 en Donosti, y no hace falta decirlo, pero fue increíble. El suelo temblaba cuando Bono salió al escenario, y lo mismo pasó el martes en Landover, Maryland. Fue un dejá vu que ya me muero por volver a repetir.

Lo de oír en directo la música con la que has crecido, o esa canción que pones cada mañana para ir a clase, es una sensación que está en el Top10 de las cosas que hacer antes de morir. Será que soy un poco exagerada, pero ver a todo un estadio cantando a la vez mi canción favorita... que queréis que os diga, pues me emociona.

Ese momento en el que se apagan las luces y Bono invita a encender los móviles; cuando el campo se llena de puntitos blancos moviéndose al son de With our Without you, es impagable. Impagable.


O cuando Bono sube al escenario a un niño y corren de la mano por toda la plataforma, cuando le ves llorar y te imaginas ser ese niño... ¡buf! ¡Los pelos de punta!

Y más de lo mismo cuando habla sobre la pobreza y te das cuenta de que durante 2 minutos un estadio lleno hasta los topes está pensando en lo que dice -o eso espero-. Que sí, que Bono tendrá muchas cosas malas, pero al menos utiliza su fama para concienciar y hacer pensar.

Cuando dedica Walk On a Suu Kyi, me entero por primera vez de su existencia. Es la líder de la oposición contra la dictadura de Birmania y está bajo arresto domiciliario desde 2003. Y si no es por esa dedicatoria y sus fotos en la pantalla, yo sin saber nada de ella... ejem.


Entonces llega Sunday Bloody Sunday y la proclama contra ETA del concierto de 2005 se transforma en el apoyo a las protestas de Irán. Todo se tiñe de verde en el escenario, sube un hombre con turbante, barras y estrellas y Bono canta "how long must we sing this song?". Me alegro de oírle, pero me deprimo un poco pensando que ya es triste que siempre haya temas en el mundo a los que aplicar esa frase. "How loooong, how lou-ou-oooong??".

Volvemos siguiendo a una masa de peregrinos que nos retrasa más de una hora. Comentando que se ha echado de menos algún comentario sobre el G-20 o sobre la sanidad. Pero claro, estamos en USA y esos temas espinosos, mejor no tocar no vaya a ser que pierdan fans. ¡Una pena! Como también es una pena, que si lo piensas, hace unos años ya que U2 no tiene un gran éxito. Que en realidad siguen viviendo de algo que en su día hicieron muy bien. ¡¡¡Pero es que lo hicieron TAN bien...!!!!

Lo que no dije sobre Moore

A-bu-rri-do. Es como definiría mi post anterior. ¿No creéis? Lo escribí para una de mis clases, aunque al ponerlo en el blog lo traduje, claro. Pero eso del lead, las citas, la neutralidad extrema... Como que no funciona en este soporte. Y como que ya aburre. Empiezo a pensar que esas fórmulas tan estrictas a las que se nos somete a veces en clase se han agotado. Si en un blog funciona mejor el estilo conversacional, la brevedad y la inclusión del yo, y si tenemos en cuenta que la gente empieza a recurrir más a los blogs que a los medios tradicionales... ¿por qué no adoptar este estilo también ahí para algunos -no todos- artículos? Hagamos la prueba. Veamos cómo habría escrito sobre Michael Moore sin normas a las que ceñirme. Y comprobemos... ¿Qué os gusta más?

Moore es un tío grande. Y no sólo en el sentido físico. Malpensados... Da en el clavo al criticar su país, y aunque muchos le acusen de ser algo manipulador en sus películas, en directo sabe adoptar el papel de empatía con el adversario que le lleva a parecer un tío con el que te gustaría tomarte una caña.

Este martes entró en el auditorio de la Universidad agradeciendo los aplausos con ese gesto de humildad obligada de quien ya ha recibido muchos. "Oh, no hace falta, gracias, gracias". Saltándose la introducción protocolaria fue directamente a pedir preguntas, lo que te lleva a decir eso de "¡qué tío más majo!". No iba a promocionar su película sino a charlar. O lo que es lo mismo, a promocionar su trabajo promocionándose a sí mismo. Buena estrategia.

Desde el principio dejó ver que tiene muy buen ojo para detectar los problemas de la sociedad en la que vive. Que es de esos afortunados que saben alejarse lo suficiente de un problema para examinarlo en perspectiva. Y que no tiene miedo de decir lo que descubre, es más, que siente el deber de hacerlo.


Oyendo sus palabras y mirándolo a él llama la atención lo anti-americano de sus frases y lo americanísimo de su aspecto. Aunque, espera... ¿anti-americano? ¡De eso nada! Le acusan de serlo para desacreditarlo, porque aquí ya se sabe que la mejor forma de matar los argumentos es clasificarlos de antipatriotas. Pero lo curioso es que no, que por mucho que Michael Moore critique a su país, también tiene ese punto de admiración por USA. Cuando en la charla criticó el sistema de salud, dijo que los americanos son buenas personas que han hecho mucho bien al mundo, y que merecen una sanidad mejor. ¿Argumento de un antipatriota? Me parece que no.

Pero pese a todo, no ofreció ninguna solución. Supo decir cuál era el problema y supo convencer de que el cambio es necesario; pero no hizo ninguna propuesta. No es su trabajo, de acuerdo. Su tarea es concienciar y arreglar la situación es cosa de los políticos. Pero hacer propuestas nunca está de más para dejar claro que uno no sólo sabe criticar, que también sabe ofrecer un lado positivo a través de soluciones.

Moore, como solución se limitó a decir que Europa es el ejemplo a seguir. Alabó y requetealabó la sanidad francesa, la Sorbona y la educación en Finlandia, donde al parecer los jóvenes son igual de inteligentes sin tanta homework ni sistema de exámenes. Parecía que en Europa te regalan todo y que el sistema no tiene ningún defecto. Aunque sí que admitió que EEUU es un país distinto y debería encontrar su propia solución.

Pero cuando mejor estuvo, por encima de todo, fue cuando le tocó animarnos a dejar de ser pasivos y tomar partido. Dijo que aunque la población fuese consciente de los problemas de los que él habla, nadie hace nada porque todos están cómodamente asentados dejándose llevar por la inercia. "Pero vosotros chicos, tenéis sólo 20 años, ¿no estáis simplemente como... qué coño?". Y qué razón.

miércoles 30 de septiembre de 2009

"Hay que parar el capitalismo", Michael Moore.

Cercano, crítico y con mucho sentido del humor. Así parece Michael Moore en sus películas, y así lo es también en carne y hueso.

El director de documentales Michael Moore, ganador de un Óscar por "Fahrenheit 9/11", charló ayer con los alumnos de la George Washington University sobre sus pensamientos y su último documental: "Capitalism, A Love Story", en un evento organizado por el programa de televisión ThinkTalk y los Demócratas de la GWU.

Vestido con unos vaqueros, zapatillas, chaqueta negra y su inconfundible visera roja, respondió una a una a las preguntas de más de 20 estudiantes durante una hora.

"Cuando digo que estoy en contra del capitalismo, no digo que estoy en contra de los negocios", aclaró al empezar. Moore dijo que apoya los negocios de la gente y sabe que siempre va a haber quien tenga más dinero que otros, pero que rechaza este capitalismo que se ha desarrollado hasta 2009, en el que unos pocos negocios se han enriquecido a costa del total de la población. "Eso es capitalismo, y eso es lo que hay que parar", dijo.

El cineasta explicó que Estados Unidos no tiene en realidad un sistema de libre mercado. Las compañías no desean una libre competencia, sino tener el monopolio de su sector. "No quieren que tengamos poder de decisión", dijo Moore, quien también afirmó que para luchar contra eso hay que aplicar los principios de la democracia a la economía.

Conforme Moore iba respondiendo preguntas, empezaron a discutirse una gran variedad de temas, entre ellos el de la reforma sanitaria de Obama. Moore dijo que 2/3 de la población de Estados Unidos esperan tener pronto una opción pública, porque la situación actual "es una completa locura en una democracia".

Elogió los sistemas europeos y canadiense casi en todas sus respuestas, recurriendo a ejemplos sobre la sanidad y la educación francesas -España no apareció más que una vez en sus frases-. Pero al mismo tiempo, afirmó que no se puede simplemente copiar el sistema europeo y que Estados Unidos debe "crear su propio sistema, basándose en los modelos del resto de países occidentales".

Dan Horning, un estudiante de primer año en Relaciones Internacionales, fue uno de los protagonistas de la sesión al contestar a Moore que él quiere ser parte del sueño americano y que eso consiste en cubrir sus necesidades a través de su trabajo, y no a través del dinero de los contribuyentes. Ante la pregunta de qué haría en caso de perder el trabajo, Horning contestó que siempre podría recurrir a su familia o a la caridad, pero que nunca obligaría al resto de la población a que le ayudaran.

"Bueno, pero somos los dos americanos", dijo Moore mientras daba la mano al chico y se abrazaba con él ante las risas y aplausos del resto del auditorio.

Dirigiéndose a los conservadores de la sala, el director dijo que cuando él da un dato, ese dato es cierto, "mientras que cuando la Fox dice que la reforma de Obama matará a tu abuelita, miente".

"Cuando hago películas las hago con la verdad, y las hago sin odio. Nunca he dicho que odie a George W. Bush, porque no lo odio como ser humano", explicó. En cambio, según Moore, muchos conservadores lo odian a él, llegando al punto de amenazarle de muerte. "Esa es la diferencia entre los conservadores y liberales", concluyó.

El director también alabó el activismo de los jóvenes durante la campaña de 2008 para llevar a Obama al poder. "La única razón por la que tenemos a Obama sois vosotros. Mi generación os está agradecida", afirmó. En el mismo sentido, animó a la audiencia a que siguieran comprometidos. "Sed activos. Este es vuestro futuro. No os sentéis en el banco. La democracia no es un juego de espectadores".

martes 29 de septiembre de 2009

¿Silogismo?

Leo en una de las lecturas para mi clase de hoy que "cuanto más liberal es una región, más aumenta su consumo de las tres revistas mayores del país"*.

1. Cuanto más lees más culto eres.

2. Según lo que dice el texto, cuanto más liberal eres más lees.

3. Entonces... ¿cuanto más liberal eres, más culto eres? ¿O al revés? Que cuanto más culto eres, ¿más liberal te vas haciendo?


*THE QUARTERLY JOURNAL OF ECONOMICS Vol. CXX November 2005, Issue 4: "A Measure of Media Bias". Tim Groseclose and Jeffrey Milyo.

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